Tu cliente paga con tarjeta al hacer su pedido en el menú digital. El pago se procesa con Stripe, el pedido pasa de pendiente a pagado sin que tu equipo lo mueva a mano y puedes mandar el recibo por WhatsApp. La comisión de plataforma es clara desde el inicio.
El cliente paga con tarjeta al terminar su pedido en el menú digital, sin llamadas ni transferencias que después tienes que verificar a mano.
El cobro se procesa con Stripe, así que los datos de la tarjeta viajan por su plataforma y no quedan guardados en tu operación.
Cuando el pago se confirma, el pedido cambia de pendiente de pago a pagado por sí solo. Tu equipo no tiene que marcarlo ni cruzar comprobantes.
Cada pedido pagado tiene una página pública de recibo que puedes compartir por WhatsApp con el cliente cuando lo pida.
Cada restaurante conecta su propia cuenta de pagos. El dinero de tus ventas en línea llega a la cuenta de tu negocio, no a una bolsa común.
La comisión de plataforma por cobrar en línea se sabe de antemano según tu plan. Sin cargos escondidos ni sorpresas al momento de cobrar.
En muchos restaurantes que venden por menú digital, el pedido llega primero y el pago llega después, si es que llega. El cliente pide, promete una transferencia, manda un comprobante borroso y alguien de tu equipo tiene que revisar la cuenta del banco para confirmar. Mientras eso pasa, la cocina no sabe si arrancar y el repartidor no sabe si salir. Esa espera es donde se caen pedidos y donde se cuela el pedido falso que nunca paga.
Cobrar en línea le da la vuelta a ese problema. El cliente paga con tarjeta en el momento de ordenar, el cobro se procesa con Stripe y tu operación recibe el pedido con el pago ya en marcha. En lugar de perseguir depósitos, tu equipo se concentra en preparar y entregar. Y como el pedido cambia a pagado por sí solo cuando el cobro se confirma, nadie tiene que cruzar el estado a mano ni recordar cuál cuenta ya cayó y cuál no. Es menos fricción para el cliente y menos trabajo administrativo para ti.
En tu menú digital, el cliente arma su pedido y puede pagar con tarjeta ahí mismo en lugar de esperar a que alguien confirme un depósito. El cobro se procesa en línea y el pedido entra a tu operación ya con el pago en marcha. Para pedidos a domicilio o para recoger, eso significa menos idas y vueltas por WhatsApp y menos pedidos que se caen porque nunca llegó la transferencia. El cliente completa todo desde su teléfono, en el mismo lugar donde eligió sus platillos, sin salir a otra app ni copiar datos bancarios a mano.
Los pagos en línea usan Stripe Connect: cada restaurante hace su propio onboarding de pagos y conecta su cuenta. Con eso, el cobro de tus ventas en línea se dirige a la cuenta de tu negocio y tú mantienes el control de tu dinero. La configuración es por negocio, así que si manejas más de una operación cada una conecta lo suyo.
El cambio de estado ocurre solo cuando el pago se confirma de verdad. Tu equipo no cruza comprobantes ni marca pedidos uno por uno.
Desde el menú digital elige sus platillos y decide pagar con tarjeta en línea.
El cobro se procesa con Stripe. Mientras se confirma, el pedido queda como pendiente de pago.
Cuando el pago se confirma, el pedido cambia a pagado por sí solo, sin que tu equipo lo mueva.
Si el cliente lo pide, le mandas por WhatsApp la página pública de recibo de ese pedido.
Cada pedido pagado tiene una página pública de recibo con el detalle de lo que se cobró. Es un enlace que puedes compartir por WhatsApp con el cliente, así no tienes que armar comprobantes a mano ni tomar fotos de la pantalla. Sirve para el cliente que pide su comprobante y para dejar registro claro de la venta. Como es una página con su propio enlace, el cliente la abre desde el mismo chat donde te escribe, sin que tengas que buscar el pedido ni volver a capturar nada.
Si cobras en línea en los planes básico o plus, se aplica una comisión de plataforma de alrededor del 6% sobre el pago en línea. La conoces de antemano, no aparece de sorpresa al cobrar.
En el plan Pro la comisión de plataforma por cobrar en línea baja a alrededor del 5%. Es la misma mecánica, con un porcentaje menor por pago en línea.
Esta comisión es únicamente para pagos en línea con tarjeta. Los cobros que haces por otros medios en tu operación no llevan esta comisión de plataforma. Revisa /precios para el detalle de tu plan.
Cobrar con tarjeta en línea siempre tiene un costo, porque hay un procesamiento de por medio. Lo que cambia entre un servicio y otro es si te lo dicen claro o si aparece escondido en la letra chica. Aquí la comisión de plataforma por pago en línea se conoce desde antes: alrededor del 6% en los planes básico y plus, y alrededor del 5% en el plan Pro. Es un porcentaje que puedes considerar en tus precios sin que te tome por sorpresa a fin de mes.
Esa comisión aplica únicamente a los pagos que tu cliente hace en línea con tarjeta. Si tu restaurante también cobra por otros medios dentro de la operación, esos cobros no llevan la comisión de plataforma del pago en línea. La idea es simple: pagas la comisión solo cuando usas el cobro en línea, la conoces de antemano y baja si estás en Pro. Para el detalle exacto según tu plan, revisa /precios antes de activarlo.
Una lista concreta de lo que puedes hacer cuando activas los pagos en línea en tu menú.
El cliente cierra su pedido pagando con tarjeta desde su propio teléfono, sin apps ni pasos extra.
Cada restaurante conecta su cuenta con un onboarding propio, así el cobro se dirige a donde debe.
El pedido pasa de pendiente de pago a pagado cuando el cobro se confirma, sin intervención manual.
Cada pedido pagado tiene una página pública de recibo lista para mandar por WhatsApp.
El manejo de la tarjeta corre por Stripe; tú ves el resultado del cobro, no los datos sensibles.
Sabes de antemano la comisión de plataforma que aplica a tus pagos en línea según tu plan.
El cobro en línea se apoya en Stripe y en el manejo responsable de la información de tus clientes.
El cobro con tarjeta lo procesa Stripe. Los datos de la tarjeta se manejan en su plataforma y no se guardan en tu operación.
El pago viaja cifrado hacia la plataforma de pagos. Tú ves el resultado del cobro, no los datos sensibles de la tarjeta del cliente.
La información de tus clientes se trata conforme a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.
Cobrar en línea no es una isla. El pedido que se paga desde el menú digital entra a la misma operación donde manejas todo lo demás, así que puedes seguirlo sin cambiar de sistema. Si además trabajas mostrador o salón, el punto de venta te deja cobrar ahí los pedidos que no se pagan en línea, para que salón, para llevar y domicilio vivan en el mismo flujo.
Cuando ya cobraste, puedes imprimir el comprobante con la impresora de tickets o compartir la página pública de recibo por WhatsApp. Y como el pedido pagado deja registro claro, es más fácil pedirle al cliente que deje su opinión con reseñas y calificaciones. La idea es que el cobro en línea sea un paso más dentro de la operación, no un sistema aparte que tengas que cuadrar por tu cuenta.
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Crea tu cuenta, conecta tus pagos con Stripe y deja que cada pedido pagado se marque solo. Revisa /precios para ver la comisión según tu plan.